Se trató de un intento de broma, y digo intento, porque el hecho causó que 14 pasajeros de dicho tren resultaran herido. Este muchacho, de tan sólo 14 años de edad modificó el control remoto de modo tal que emitiera la señal justa para controlar las agujas que determinan el destino de los trenes.
En definitiva, con ese control remoto modificado, podía controlar el destino de un tren. A una cierta distancia de las agujas, claro.
Pero la “travesura” ya no fue más travesura cuando un tren descarriló por mérito de sus acciones, explicó la policía loca.


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